Alfredo González y Silvia Olvera
(27-septiembre-2020)
Mediante medidas de acoso penal contra grandes contribuyentes, el Servicio de
Administración Tributaria (SAT) elevó en 144.7 por ciento la recaudación secundaria entre
enero y agosto pasados respecto al mismo lapso de 2019.
De acuerdo con cifras del SAT, la recaudación secundaria, que se deriva de actos de
fiscalización, alcanzó 225 mil 498 millones de pesos en los primeros ocho meses del año,
mayor a los 89 mil 220 millones recaudados de enero a agosto de 2019.
Con ello, el SAT compensará la contracción, de 6.7 por ciento en el periodo referido, en el
pago de impuestos derivada de la menor actividad económica (recaudación primaria),
advirtieron fiscalistas y representantes empresariales.
Por ejemplo, Arturo Rangel, vicepresidente del sector automotriz de la Canacintra,
sostuvo que la actividad fiscalizadora del SAT es muy agresiva, ya que adopta medidas
como la suspensión de sellos digitales, lo que impide a las empresas emitir
Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDIs) y sin poder facturar paraliza su
operación.
«Nos preocupa la política fiscal, pues aunque no hay una propuesta para aumentar
impuestos, la verdad es que la actividad fiscalizadora del SAT está muy, muy agresiva.
«Estamos ya notando, por ejemplo, que está buscando convertir adeudos que se tienen
con el SAT en causas penales, porque más allá de que no precedan, el grave problema
son los gastos para las empresas y la mala imagen».
Bernardo Elizondo Ríos, socio del despacho jurídico Adame y Elizondo, aseguró que para
intimidar a los contribuyentes el SAT convierte actos administrativos en juicios del orden
penal, por lo que la gente opta por pagar adeudos sin proseguir un proceso legal que en
algunos casos pudieron haberle ganado a la autoridad fiscal en tribunales.
«Lo más grave es que a muchas faltas de carácter administrativo el SAT les empieza a
dar un giro penal para así intimidar a los grandes contribuyentes y a las personas
morales, que son las que más peso tienen en la recaudación de impuestos.
«Esto ilustra perfectamente cómo el SAT está buscando compensar la caída de los
ingresos por la menor actividad económica con actos de fiscalización intimidatorios, sobre
todo a los grandes contribuyentes».
Gustavo Leal Cueva, presidente de la plataforma de información tributaria Fiscalía y socio
del despacho Leal Benavides, resaltó que la fiscalización mediante intimidación apunta
más hacia los grandes contribuyentes y las personas morales (empresas), porque juntos
aportaron 72 por ciento de la recaudación de enero a agosto.
«Estos grandes contribuyentes, sobre todo empresas transnacionales, mueven dinero de
un país a otro con la finalidad de obtener algún beneficio fiscal, pero por otro lado se crea
un ambiente de terror fiscal, un ambiente de temor que genera un efecto de aumento
inmediato en la recaudación de impuestos.
«Este efecto de miedo a la larga deteriora y desgasta la relación entre contribuyente y
fisco, lo cual será perjudicial para la inversión, va a frenar actividades y productividad,
sobre todo si ni siquiera hay rendición de cuentas sobre el destino de lo recaudado».
Recauada 145% SAT. Diario Reforma.